20 km
A tres km de Zafra hemos llegado a la carena de la Sierra de los Olivos, declarada paraje de interés científico por sus orquidias por la Junta. Además, hemos tenido la suerte de cruzarnos con un rebaño de ovejas que nos ha recordado que estamos caminando por la Cañada Real leonesa Occidental de uso tradicional del pastoreo trashumante.
Desde este lugar se divisa una gran planicie dominada por olivares y el pueblo de Los Santos de Maimona al pie de la Sierra.
El humo y el olor a aceite que desprendia el funcionamiento de la cooperativa del aceite nos ha acompañado los primeros kms del trayecto. La blanca cabellera que salia de la chimenea inundaba el ambiente de una parte del valle a primera de la mañana.
El camino recto y de trazado suave nos acercaba a nuestro destino.
La solitud del paisaje se acentúa con la ausencia de compañeros de viaje. Hoy hemos hecho gran parte de camino solos y con cierta dosis de añoranza. Es el octavo día que caminamos.
La sinuosa llegada a Villafranca de los Barros nos ha permitido el reencuentro con los compañeros del camino.
Según ibamos llegando compartíamos la aventura de la jornada y las huellas que ya se manifiestan claramente en nuestro fatigado cuerpo.
Una vez descansados hemos salido a descubrir el pueblo donde nació una cuñada nuestra. Esto ha servido de excusa para pasar un buen rato hablando de nuestra historia familiar y de la relación con nuestros padres, mientras degustábamos algun plato típico, como la sopa de tomate o el guarrino con un buen vino del terreno.