Hoy el día ha sido de transición. A primera hora hemos podido disfrutar de los últimos km del sombreado paisaje que nos ha regalado el encinar.
Como sin darnos cuenta nos hemos visto sorprendidos por vastas extensiones de tierra donde el pasto natural ha sido sustituido por plantaciones de cereales.
El camino ha sido fácil. Sin desnivel. Casi todo el trayecto nos ha acompanyado una suave y fresca brisa que ha hecho más facil la jornada.
Ha sido una agradable sorpresa ver las primeras amapolas entre los campos de cereales.
Hoy el pueblo está de fiesta. Además de la procesión esta tarde convidan a los habitantes del pueblo y visitantes a dulces y a comer. No nos lo vamos a perder.