5 abr 2019

Aldeanueva del Camino - Valverde de Valdecasa

34 Km
Hoy es un día muy especial. Después de largas jornadas dejaremos  Extremadura para entrar en Salamanca.

Quizás por esto, antes de abandonarla y para alegría de los cacereños, el tiempo nos ha cambiado radicalmente y nos ha mostrado su perfil menos radiente. Hoy ha llovido todo el día.

Hemos podido disfrutar estas tierras de otra manera. Nos ha llovido,  granizado, nevado y ha vuelto a salir el sol.

No nos ha inoportunado en ningún momento. Siempre nos ha ofrecido refugio cuando el tiempo nostraba su faceta más virulencía. 
El olor a caldo de puchero nos guió hasta un bar, donde una simpática y hermosa hostelera nos recibió con un excelente y reconfortable menú, mientras la nieve caía en la plaza de Calzada de Béjar.

Desde aquí hasta Valverde de Valdecasa el camino ha discurrido amigablemente en un altiplano entre las sierras de Béjar y de Francia.

En este ultimo tramo, ya en tierras salmantinas hemos podido observar muchos Miliarios. Al tocar uno de estos monolíticos de granito de forma circular se tiene la impresión que el camino es atemporal. Es como si el mundo exterior no existiera. Solo el camino.

Te conecta con otro tiempo,  con antiguos viajeros de todas condiciones. Delante de ellos es como si perdieras la coraza, la protección y te mostraras tal como eres, como  también se te muestran los viajeros que como tu, recorrieron estos senderos.
Este pensamiento me produjo una  sensación de paz y tranquilidad que me acompañó gran  parte del camino, lmperceptible a la lluvía y el frío de la jornada.