20 km
Esta noche hemos dormimos profundamente en Cáceres.
| Plaza Mayor. Cáceres |
La ciudad ha amanecido gris y con amenaza de lluvia.
Lo poco que ha llovido ni se ha notado. La tierra está tan seca que ha absorbido el agua nada más caer.
Todo y así hemos caminado bajo el chiribiri todo el trayecto. El ruido de las gotas al chocar contra la capelina nos ha acompañado hasta el refugio de peregrinos de Casar de Cáceres.
Hemos caminado en silencio. Absortos en nuestros pensamientos. Uno relacionando este momento incierto que nos ha tocado vivir con lo que sería el antiguo imperio romano. Tantos días visitado y caminando sobre los vestigios del imperio te lleva, inevitablemente y más si eres un entusiasta de esta época, a establecer la relación.
Cáceres esta rodeado de una gran planicie llamada los Llanos de Cáceres.
El otro va pensando que nos pasamos la vida caminando hacia nungún lugar. Tenemos prisa por llegar pero nada más llegar al destino, el horizonte nos muestra un nuevo reto. No hemos disfrutado el momento. Por eso esta jornada ha transcurrido lenta. He dejado que mi cuerpo, esta máquina tan perfecta que tenemos, me lleve hacia el pueblo. Yo me dedicaré a observar, a dejarme sorprender por todo aquello que en el camino me pueda surgir.
El trajecto hoy, se ha hecho muy corto.
Por fin esta noche nos cruspiremos una deliciosa Torta de Casar, queso típico de la zona, acompañado de un blanco bien fresquito.